Ninh Binh fue mi cuarta parada en Vietnam y, sin duda, mi parte favorita del viaje. Lo añadimos a la ruta casi por casualidad porque todavía no es un destino superpopular como puede ser Ha Long o Hoi An. Y fue todo un acierto porque se ha convertido no solo en mi top 1 de Vietnam, sino en uno de mis tops de todos los tiempos. Estuve 5 días, pero me hubiera quedado 1 mes.
Ninh Binh es la capital de la provincia homónima y es el nombre por el que todo el mundo se refiere a este lugar, dado que todos los puntos de interés están en las inmediaciones. No obstante, a partir de ahora me voy a referir a Tam Coc, un pueblecito cerca de esta ciudad que, literalmente, es una calle alargada con una plaza y un estanque con barquitas. Pero este es el mejor centro de operaciones posible para explorar toda la zona y donde es mejor alojarse.

Verano azul en Tam Coc
Tuvimos la mala puntería de alojarnos a la entrada de Tam Coc, es decir, en el punto más lejano del centro. Como digo, Tam Coc es una calle larga, así que el hostel estaba justo al principio. Pero todo pasa por algo. Esa cierta distancia del centro hizo que decidiéramos alquilar bicicletas para movernos por el lugar, dado que, pese a que en Vietnam el tráfico es lo más loco del universo, en ese pueblo la cosa parecía más tranquila.
¡Y fue la mejor de las ideas! ¡Alquilar una bici! No solo para llegar al centro, sino para movernos por los alrededores: para llegar al paseo en barca de Tam Coc, para acceder a la impresionante Mua Cave (Hang Mua, en vietnamita), para disfrutar del paisaje de camino a la espectacular pagoda Bich Dong o al templo Thai Vi.
Era como estar en verano azul, con nuestras bicis por esos paisajes de arrozales, de espectaculares montañas, de estampas típicas vietnamitas.

Paseos en barca, lo más TOP que hacer en Ninh Binh
En Ninh Binh y, en concreto, en el área de Tam Coc son tres los paseos en barca más destacados. ¡Y pudimos hacerlos todos! Estos recorridos se hacen en un entorno de montañas verdes imponentes que parece que lo inundan todo y discurren, en ocasiones, a través de cuevas que no te podrás creer. Es difícil decir qué paseo me gustó más porque todos tenían algo de especial. Pero si realmente tuviera que escoger uno, creo que me quedaría con el primero.
1. Paseo en barca de Tam Coc
El primer paseo fue el más fácil y obvio, pues se encuentra en el centro del propio pueblo. Cuando te subes a la barca lo haces en una especie de estanque que no parece la gran cosa. Las barqueras son señoras vietnamitas que manejan los remos con los pies, algo muy vistoso en medio de todo aquel paisaje que estás a punto de ver. Cuando la barca se va alejando de aquel punto de partida, de súbito comienzan a amontonarse enormes montañas a tu alrededor que te dejan con la boca abierta. En serio, con la boca abierta. No sé si será que soy muy impresionable, pero lo flipé mucho. Además, de vez en cuando se cruzaban otras barquitas con la misma pinta y había algún que otro nenúfar rosa en el agua (y eso que no era la época de floración) y wow, qué difícil describirlo con palabras. Has viajado mucho, visto de todo y, de repente, llega un pueblo vietnamita que te deja sin habla.

2. Paseo en barca por Thung Nang
Después de tremenda ruta acuática, el listón estaba alto. Pero, entonces, visitamos la pagoda Bich Dong y, justo al lado, había lo que parecía otro “crucero”. Este es infinitamente menos turístico que el anterior y creo que no nos cruzamos con otra barca en todo el recorrido. Si bien en este caso el paisaje es menos impresionante lo que sí fue alucinante fue que la ruta contemplaba atravesar cuevas ¡completamente a oscuras! La barquera, entonces, se introducía en cuevas plagadas de estalactitas que debía de conocer al milímetro. Y pienso que así era porque estas estalactitas casi te rozaban la cabeza y la señora te instaba a echarte al fondo de la barca para no golpearte en la cabeza. Y todo esto completamente a oscuras y durante algunos minutos. No quedaba otra que confiar en la pericia de la barquera. Experiencia top, sin duda.

3. Paseo en barca por Trang An
A pesar de que es el recorrido más lejano y no se puede llegar en bicicleta, sino que necesitas otro transporte (un taxi, por ejemplo), es bastante turístico. Aquí encontrarás las masas de visitantes que, quizás, no habías visto anteriormente. ¡Estaban aquí escondidos! Dado que el lugar es inmenso, te harán elegir entre tres rutas diferentes con algunas partes comunes. Yo elegí una que incluía una travesía a través de una cueva de 1 km de longitud (wow! maravilloso) algo más iluminada que la anterior. También pasabas por el curioso decorado de una de las películas de King Kong.

Miradores, pagodas y otros templos
Hay muchas pequeñas cosas que se pueden hacer a un corto paseo en bicicleta desde Tam Coc. En ocasiones, lo más guay es el viaje en bicicleta. En otros, el destino es espectacular.
4. Pagoda Bich Dong
La pagoda Bich Dong se encuentra a un paseo en bicicleta de unos 20-30 minutos que no presenta mucha dificultad porque no hay mucho tráfico. El acceso es increíblemente fotogénico: la vistosa pagoda enclavada en una montaña a la que se llega a través de una pasarela rodeada de agua y flores de loto. Una vez dentro, te encuentras un templo con paredes de roca con varios niveles y varios budas.

5. Templo Thai Vi
El templo Thai Vi está a un paso de Tam Coc, tanto andando como en bicicleta. Y es la prueba perfecta de que, a veces, lo mejor es el camino y no tanto el destino. La ruta se realiza junto al río y con un espléndido paisaje de campos de arroz.
6. Mua Cave
De Mua Cave no solo me gustó el recorrido en bici para llegar hasta ella, ¡sino todo este sitio en su totalidad! Se trata de un mirador al que se accede a través de cientos de escalones que cada vez se empinan más. Si a eso se suma el calor húmedo que hace, ¡llegarás a la cima empapado! No he sudado más en mi vida, pero la buena noticia es que lo disimulé bien en las fotos. Desde la cumbre se divisa el entorno montañoso que enamora de esta parte de Vietnam. Cuando bajes, aprovecha para refrescarte en el restaurante rústico que hay y, por supuesto, no te pierdas el lago de flores de loto que hay justo al lado. Cuando estuve, no había flores, solo hojas verdes, pero aun así ¡me encantó!

7. Ciudadela de Hoa Lu
Hoa Lu es una visita que puede combinarse con el barco de Trang An, pues están más o menos por la misma zona. Se trata de un complejo restaurado de lo que fuera una de las capitales antiguas de Vietnam en el siglo X. Es un paseo bonito entre templos.
Visitas extra: Santuario de osos biliares y Mercado nocturno de Ninh Binh
Curioseando en Google Maps encontré otras visitas que tenían buena pinta para completar mis días en Tam Coc. Especialmente al santuario de osos, deberás ir en taxi, pues está a unos 45 minutos.
8. Mercado nocturno de Ninh Binh
La ciudad de Ninh Binh la pisé únicamente para conocer este mercado nocturno, un lugar que volvió a dejarme sin palabras. Dicen las malas lenguas que es una copia del ambiente nocturno de Hoi An, con lucecitas y farolillos por doquier. Dos enormes templos iluminados sobre el agua dan la bienvenida a los visitantes y a las cámaras de fotos. Y es que este lugar anima a fotografiarse en cada rincón: en los puestos de comida, en los puentes llenos de farolillos de colores, junto a las barcas también adornadas con estos farolillos… Lo que viene siendo una pasada, vamos.

9. Santuario de Osos de Ninh Binh
Casi por casualidad llegué a la web de este proyecto de la organización FOUR PAWS que cuenta una triste historia: la de los osos biliares. Según explican, la bilis del oso ha sido un ingrediente muy valioso en la medicina tradicional china y vietnamita. Para obtenerlo, estos animales son enjaulados y sometidos a una dolorosa extracción que les deja en condiciones terribles. Parece ser que el Gobierno de Vietnam tomó cartas en el asunto y lo prohibió en 2005, pero a día de hoy se siguen rescatando a los osos de esta tortura.

Uno de sus destinos es este santuario de osos, donde habitan en condiciones de semilibertad. Los turistas solo podemos observarlos (y con suerte) desde una pasarela en las alturas.
