Hace unos meses pasé dos semanas en Shanghái como parte final de mi viaje por Asia. Sabía que había numerosos vuelos directos a Madrid, así que pensé que sería una buena idea despedirme del continente asiático en esta enorme ciudad china, que tenía muchas ganas de conocer.
Eso sí, como nómada digital, en China sabía que la cosa no iba a ser fácil con el jaleo del ‘Gran Cortafuegos’ que existe en el país y que prohíbe muchas apps y sitios web que en Occidente usamos habitualmente. Con miedo, pero tenía que intentarlo. No iba a ser yo la primera persona que trabajase en remoto desde China, ¿no?
Lo primero para tener Internet en China: una VPN
Para tener Internet en China en realidad no necesitas nada, pero sí para utilizar las aplicaciones y entrar en sitios web cotidianos como Google, Gmail, Google Maps, Facebook, Whatsapp… Estas webs están vetadas por ese ‘Gran Cortafuegos’, por lo que si necesitas acceder (que, seguramente, sí), vas a necesitar una VPN.
Para el teléfono móvil, me bajé una VPN gratis que, la verdad, me funcionó bastante bien. Se llamaba VPN-Super Unlimited Proxy y me permitía recibir mensajes de Whatsapp, navegar por Google Maps para no perderme por las calles de Shanghái, etc. Es cierto que se me desconectaba de vez en cuando, pero bastaba con pulsar el icono de ON y ya está. Entonces, me entraban los mensajes de Whatsapp que se habían quedado en el limbo en ese tiempo en el que había estado desconectado el VPN.
Para el ordenador, la cosa no fue tan fácil porque no bastaba con conectarme a nuestro “Internet normal” solo algunos momentos del día, sino que, por motivos del trabajo, lo necesitaba 8 horas al día. En la empresa, nuestro servidor de correo electrónico es Gmail y nos comunicamos mediante Google Meet, y Google es el GRAN bloqueado de China.

¿Qué VPNs funcionan en China para trabajar?
La respuesta corta sería ¡ninguna! No sé si tuve mala suerte, pero no me funcionó ninguna al 100 %. Cada día me costaba sangre, sudor y lágrimas completar la jornada laboral con éxito. Esta es mi experiencia con diferentes VPN como nómada digital en China. Spoiler: fracaso total todas.
1. Surfshark
La empresa en la que trabajo tiene una cuenta de Surfshark, dado que muchos de mis compis trabajan desde el extranjero y necesitan conectarse como si estuvieran en España. Esta VPN la usé sin ningún problema durante mi viaje por Asia: Vietnam, Tailandia, Singapur, Filipinas… para conectarme como si estuviera en España y poder acceder a Google España sin problema. Pero fue llegar a China y:
- Primer problema. Muchos países estaban vetados, por lo que no me dejaba conectarme desde España, sino que tenía que hacerlo desde otro país. Iban a ser solo dos semanas, así que no le di mayor importancia. Lo importante era conectarse.
- Segundo y GRAN problema. Y de repente, un día esta VPN no era capaz de conectarse a ningún país, así fuera Taiwán. Usualmente tardaba algunos minutos en conectarse, pero ya no era capaz. Así que adiós Gmail, adiós Google Drive, adiós Google Chat. Imposible trabajar así. Desde la empresa se metieron en mi equipo en remoto para ver si podían solucionar algo, pero nada. El Gran Cortafuegos decía que nanai de la China.🥹
2. Proton VPN
Todavía me faltaban varios días para volver a España y el servidor VPN en quien había confiado durante 6 meses me había fallado. ¡Pero yo tenía que seguir trabajando! Así que, como pude, desde el explorador Microsoft Edge (que afortunadamente no está vetado por China), pude ir descargando posibles VPN. Directamente fui a las mejores, aunque fueran de pago: ya gestionaría eso más adelante. Lo importante ahora era conectarme.
Descargué Proton VPN, considerada como de las mejores, pagué la suscripción y nada. De hecho, me comuniqué con ellos contándoles el problema y efectivamente esta fue su respuesta:
Lamentablemente, China es uno de los países con restricciones que interfieren con las conexiones VPN y con Proton VPN en general. China bloquea nombres de host y comenzó a bloquear las IP de Proton VPN hace algún tiempo. Intente usar la opción «Conexión rápida» para ver si puede conectarse a uno de nuestros servidores. No podemos garantizar que pueda establecer una conexión en este momento debido a las estrictas restricciones.
3. Express VPN
La siguiente elegida fue Express VPN. Ese día me hinché a pagar suscripciones. Me sucedió lo mismo. De nuevo, les contacté y también me confirmaron que su servicio en China no está operativo:
Debido a factores ajenos a nuestro control, nuestro servicio VPN ha enfrentado desafíos persistentes y sustanciales para mantener la conectividad dentro del país. A pesar de nuestros mejores esfuerzos para superar estas dificultades, nuestro servicio no ha estado completamente operativo en China durante un período prolongado.
4. NordVPN
Descargué NordVPN, siempre en la listas de mejores VPN del mundo. Creo que tenía una versión gratis de prueba, pero tampoco me funcionó. No les escribí ningún email porque ya me temía la respuesta.
5. Avast VPN
En mi ya avanzado estado de desesperación, le tocó el turno a Avast, que todos conoceréis por sus servicios de antivirus. Esta solo ofrecía suscripción anual, pero ya de perdidos al río. Obviamente tampoco me funcionó y posteriormente me tocaría remover cielo y tierra para que cancelaran la suscripción.
6. La VPN que sí me funcionó
Cuando ya estaba a punto de tirar la toalla y resignarme a pasar mi última semana en Shanghái sin trabajar, empecé a descargar VPNs al tuntún. Eso, o hacer vudú a Xi Jinping. Incluso probé a compartir Internet desde mi móvil (con VPN instalada), pero no me funcionó. El caso es que encontré una VPN gratuita que, lejos de ser la leche, me salvó la vida. Se me desconectaba cada dos por tres y no me permitía hacer videollamadas, pero ¡nada que objetar! He echado un vistazo a mi papelera de reciclaje y no me acuerdo muy bien de cuál de todas es. Estoy entre 3: Hola VPN, Hide me o Planet VPN. Una de esas es la VPN que sí funcionó.

En conclusión
Ser nómada digital en China es complicado y me atrevería a decir que hasta imposible. No creo que sea la primera osada en trabajar en remoto desde allí, pero sinceramente no sé cómo lo hace el resto. Ilusa de mí, creí que a estas alturas de la vida sería más o menos fácil saltarse esas restricciones, pero ni siquiera el móvil funcionaba con normalidad 100 %. Y es que desde el mismo momento en el que te descargas las apps chinas Alipay y Wechat (imprescindibles, para pagar y hacer vida normal) con sus millones de complicaciones, te das cuenta de que China no te lo va a poner nada fácil.
