La siguiente parada en la ruta de Vietnam fue Hoi An, la ciudad, sin duda, más turística del país. Y no es para menos, pues Hoi An es una cucada, con casas de colores y farolillos en todas las calles. También los pintorescos farolillos son la nota dominante en las noches, cuando las barcas iluminan el río con estos adornos. Por todo ello, sí, Hoi An es la ciudad más fotogénica de Vietnam.
Llegué una mañana a Hoi An desde Tam Coc, en una de las rutas más largas en bus. Nada menos que 12 horas para cubrir los 800 km que separan ambos destinos. Pero lo hice en un bus-cama superlujo, así que, aunque no dormiría profunda, sí siento que descansé. Sobre todo porque llegué por la mañana, la pasé visitando y por la tarde trabajé hasta medianoche. ¡Incluso después del trabajo aún me quedaban fuerzas para descubrir el Hoi An nocturno!
Además de muy cuqui, la ciudad es la parte más turística de Vietnam. En las noches se ve mucho mejor la cantidad de visitantes que van de aquí para allá en busca de la cafetería con las mejores vistas del río iluminado. Otra cosa buena (para mí al menos) de ser tan turística es que volví a comer occidental por unos días. No obstante, también quise probar el plato típico de Hoi An y que lastimosamente no encontré nunca más: el cao lau. He tenido que buscar el nombre porque no me acordaba, ni tan siquiera qué lleva, pero lo que sí recuerdo es que se convirtió en uno de mis platos favoritos de Vietnam, que no son muchos, todo sea dicho.
6 cosas que hacer en Hoi An (Vietnam)
Durante mi ruta por Vietnam, viajar en autobús nocturno se convirtió en una constante. El plan era ir desde el norte hacia el sur lentamente, por lo que este medio de transporte era más que suficiente.
1. Pasear por las calles de colores
Hoi An es la típica ciudad cuqui en la que cualquier rincón vale para fotografiarte. Está llena de tiendecitas de diseño, de souvenirs y cafeterías de estilo europeo (para cuando quieres desconectar un poco de la gastronomía vietnamita), pero también de casas de colores adornadas con farolillos. También tiene su parte más tradicional, con mercados callejeros y algunos puntos de interés como el puente japonés y los templos. El casco antiguo, como digo, es una monería, así que simplemente recórrelo sin rumbo establecido.

2. Disfrutar del ambiente nocturno junto al río
Si por el día Hoi An es una ciudad llena de vida, por la noche, lo es todavía más. El motivo no es otro que su encanto se duplica. El río se llena de barquitas iluminadas en las que navegar, los farolillos de colores de las calles se encienden y las terrazas se llenan de personas que se sientan a ver la vida pasar. Aprovecha para cruzar al otro lado del río, donde hay muchos puestos callejeros de comida y de cositas para comprar. También al otro lado está el ocio nocturno, con múltiples bares y pubs.

3. Pasar el día en una de sus playas
Como la playa de Hoi An no es su principal atractivo, al menos cuando yo fui (en el mes de octubre), estaba bastante vacía. Esto significa que hay millones de “chiringuitos” deseando que te tumbes en sus hamacas solo a cambio de consumir algo. Usualmente, estos restaurantes de playa están algo elevados y en hilera, con sus hamacas con sombrilla relucientes y listas para los turistas sobre la arena. Aquí te puedes tomar un coco y sentirte en Cancún o comer pescado fresco. Entre las mejores playas están An Bang y Cu Dai.

4. Montar en barca en el Coconut Forest
Entre las turistadas que no te puedes perder en Hoi An está montar en barca en el Coconut Forest, algo alejado del casco histórico, pero fácilmente accesible en taxi. En este bosque de cocoteros te encontrarás con un paseo en barca fabricada en bambú lejos de ser apacible porque la realidad es que decenas de turistas están haciendo lo mismo que tú. Lo más bonito es introducirse en los canales estrechos rodeados de palmeras de coco porque el paisaje es alucinante (muy similar al Delta del Mekong, al sur de Vietnam).
Lo malo es que la mayor parte del viaje transcurre a río abierto, con decenas de barcas a rebosar de turistas y “conciertos” acuáticos a tu alrededor con música bastante cutre. Para finalizar el viaje, el barquero suele proponer hacer piruetas con tu propia barca, que consiste básicamente en girar y girar hasta el infinito. ¡Pruébalo si no te mareas!

5. Hacerte un traje a medida
En tu paseo por el casco antiguo de Hoi An observarás un montón de establecimientos para hacerte un traje a medida. Hay viajeros que optan por hacerse un traje de chaqueta a buen precio para una boda u otra ocasión especial. También puedes adquirir un vestido típico vietnamita con el estampado y estilo que más te guste. Yo estuve a punto de caer en la tentación, aunque finalmente lo hice en la siguiente parada, Da Nang: ya contaré la experiencia.

6. Realizar una excursión de un día (day trip)
Hay viajeros que finalizan su viaje por el norte de Vietnam en Hoi An, última parada antes de viajar al sur, a Saigón. Si es tu caso, es posible que te interese hacer un day trip a Da Nang, una ciudad que personalmente me gustó mucho, con puntos de interés en los alrededores como las Montañas de Mármol o Ba Na Hills y su famoso puente en forma de mano. Otra excursión típica es a las islas Cham o al santuario My Son, del pueblo champa y cuya arquitectura puede recordar en cierto modo al famoso Angkor Wat de Camboya. Me quedé con las ganas de ir a My Son, pero a cambio puede visitar Thap Doi en la ciudad de Quy Nhơn, mucho menos conocido y, por ende, más vacío (por no decir vacío del todo).

El próximo destino después de Hoi An sería Da Nang, una ciudad que a menudo se pasa por alto, pero, para mí, de las mejores para pasar una temporada larga en Vietnam.
