Después de varias semanas recorriendo la costa vietnamita y a muy poco de llegar a mi destino final, Saigón (o Ho Chi Minh, como se llama en la actualidad), decidí separarme del mar y realizar una parada intermedia. Acabé en Da Lat, una ciudad «rodeada de montes y colinas cubiertas por inmensos pinares que dan paso a valles de lagos y cascadas«, según describe mi guía en papel. Acompáñame en mis días en Da Lat, Vietnam, donde por fin pude notar algo de fresco tras tanto tiempo sudando a chorros.
Qué hacer en Da Lat, ciudad del amor
Afirma mi guía que hace unos años Da Lat estaba incluido como uno de los mejores destinos de luna de miel por la revista Time. Probablemente sea por el verdor del entorno, su clima templado y sus parques llenos de flores. En Da Lat, las temperaturas rara vez superan los 25 ºC, lo que hace que el paseo sea bastante más agradable que en otros lugares del país. Pero, además, esta urbe del sur es una ciudad conocida por su variedad de flores y está considerada una de las huertas de Vietnam (esto me hace especial ilusión recordarlo ahora que vivo en Murcia). Se cultiva de todo, aunque especialmente fresas. Con un panorama así, que invita a la calma, pasar unos días en Da Lat antes de zambullirme en el bullicio de Saigón, me pareció una idea fantástica.
He aquí 7 cosas que puedes hacer en Da Lat:
1. Visitar la estación de tren de Da Lat
Una de las paradas obligatorias en Da Lat es visitar la estación de tren, con una fachada muy pintoresca y, por lo visto, inspirada en una terminal francesa, en concreto, en la estación de Deauville-Trouville, en la región de Normandía. Hoy en día, parece que este lugar esté prácticamente en desuso y tan solo opera una línea turística. Eso sí, hay una vieja locomotora rusa que puede visitarse y también uno de los trenes ahí situados funciona como una cafetería vintage donde sentarse a meditar sobre la vida.

2. Recorrer el hotel Hang Nga
Da Lat acoge uno de los edificios más locos que puedes ver en tu viaje a Vietnam. El hotel Hang Nga funciona como alojamiento, pero también como museo, que puedes visitar aunque no te hospedes en él. Es un lugar algo surrealista que puede recordarte a las excentricidades de Gaudí, con un sinfín de escaleras que subir y bajar y que dan a estancias llenas de magia y con personajes de lo más extraños. También puedes acceder a varios jardines que tienen truco y cuyo acceso te volverá tarumba, y a una bonita sala inspirada en el fondo marino.

3. Caminar por las calles del centro
El centro de Da Lat me sorprendió gratamente. Se me hizo una ciudad muy hípster, con un ambiente que no había notado en otras: con boutiques estilosas, espacios de arte y cafeterías cuquis. En tu caminata no vas a parar de ver una especie de molde de barro con hendiduras pequeñas, donde cocinan pancakes de arroz con huevo y otros ingredientes. Se llaman Bánh căn. No va a ser la comida de tu vida, pero no está mal.

4. Pasear por el lago Xuan Hong
El lago Xuan Hong es uno de los grandes protagonistas en Da Lat, Vietnam. Puedes recorrerlo a pie mientras observas la panorámica o sentarte en cualquiera de sus restaurantes o bares de los alrededores. Yo me senté en uno para tomarme un vino blanco y relajarme después de un día de paseo y me lo sirvieron con un hielo. Primero me horroricé, aunque luego me lo bebí. Desde entonces, esta anécdota no se me va de la cabeza.
5. Ver el mercado nocturno
Los mercados nocturnos son una constante en Vietnam. Allá donde fueres, habrá uno seguro. Da Lat no iba a ser menos. Deambula entre puestos de comida y bebida y mucho ruido. Aquí probé una especie de sorbete/crema de aguacate que estaba bastante bueno. Fui a lo seguro, sí.

6. Perderte entre cientos de colores en el Jardín de Flores
Que Da Lat es la ciudad de las flores lo compruebas en el Jardín de Flores (Vuong Hoa), en uno de los extremos de lago Xuan Hong. Como muchos lugares en Vietnam, está preparado a modo de decorado para que los visitantes nutran su Instagram. Hay un arco con flores, campos coloridos, carruajes de princesas, puentes sobre un lago… Y todo ello adornado con flores de varios colores.

7. Merodear por la Plaza Lam Vien
Junto al lago se alza una plaza con una enorme estructura de cristal de corte futurista que no pasa desapercibida. Bajo tus pies, se extiende un centro comercial con restaurantes y supermercado que pueden venirte bien si estás en busca de otro tipo de comida que no sea vietnamita. En el interior de este enorme caparazón de cristal se halla la cafetería Highlands Coffee, la cadena de cafeterías más grande de Vietnam y que verás por todas partes.

7. Probar el café de civeta en Me Linh Coffee Garden
Que Dios me perdone, pero descubrí una finca cafetera a las afueras de Da Lat con muy buena pinta en el que preparaban el famoso café de civeta, considerado el café más caro del mundo y producido con las cacarrutas de este animal, una especie de zarigüeya. Dicen que es una delicatessen, pero en realidad, no me pareció ético en absoluto, pues tenían a los animalitos ahí encerrados y tristes en jaulas a la espera de coger sus caquitas. Eso sí, Me Linh Coffee Garden te regala vistas impresionantes y (cómo no) mucho decorado para hacerte fotos.

Dónde alojarte en Da Lat
En Da Lat no había mucha oferta de alojamiento a buen precio, quizás por no ser un destino demasiado turístico. En un intento de huir de mi mayor miedo de los hoteles en Vietnam, las cucarachas, me dejé llevar por un nombre: Royal Palace Hotel. Con una estética rococó y una entrada con sofás que parecían de la realeza, pensé que había acertado para mi estancia en esta ciudad del sur de Vietnam. Además, un enorme árbol de Navidad (era mediados de noviembre) presidía recepción. Nada podía salir mal.
La habitación se veía muy limpia y acogedora. Pero, entonces, una noche, cuando había bajado la guardia y estaba con el ordenador en la cama trabajando, ahí estaba ella. ¡Una cucaracha! Así que si te estás preguntando dónde alojarte en Da Lat sin cucarachas, pues la verdad no sabría qué decirte.
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